Al Personal del Banco Provincia
En los últimos días, desde distintos sectores gremiales inmersos en la puja electoral, se vienen formulando cuestionamientos a la decisión de las autoridades del Banco de cerrar cuatro delegaciones y una sucursal de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin perjuicio del derecho que les asiste de expresar sus posiciones, y aún de hacer campaña política con las mismas, permítanme darles al conjunto del personal los fundamentos de la decisión tomada.
En primer lugar, el Banco es una organización dinámica, y como tal debe analizar permanentemente la relación costo-beneficio de cada una de sus unidades de negocio, dentro del concepto de banca pública que rige a nuestra organización. En algunos casos convendrá abrir unidades, en otros reemplazar existentes, y en otros resultará más aconsejable su cierre. En ese sentido, se ha dejado sin efecto el funcionamiento de algunos CAR que, en el actual contexto comercial, no representaban una fuente concreta ni potencial de negocios. En el mismo período hemos abierto 6 nuevas unidades, totalizando 419. Paralelamente se reconvirtieron en Unidades de Negocio (UdN) independientes 20 delegaciones, a los efectos de contribuir al fortalecimiento de su estructura comercial, mejorar su performance e incrementar su nivel de actividad, permitiendo a los gerentes de las unidades cabecera concentrar su atención en los propios negocios de la unidad a su cargo, potenciando de esta forma dos UdNs en forma simultánea.
Además, el tamaño de un Banco no se mide sólo por la cantidad de sucursales o de personal, sino principalmente por su volumen de negocios. Su eficiencia, en cambio, sí se mide por la relación volumen de negocios/cantidad de agentes o volumen de negocios/volumen de gastos. En esas relaciones, hemos mejorado significativamente en los últimos dos años, y nos queda todavía un largo camino por recorrer. Transformar, cambiar, renovar, buscar mayor eficiencia no es “achique”. Quienes hablan de achique, o tienen una mirada miope, o faltan deliberadamente a la verdad.
Siempre me imaginé un Banco Provincia fuerte, sólido, agresivo comercialmente, con presencia, con productos comerciales, cumpliendo su misión de banca pública en cada rincón de la Provincia, y con cada uno de sus pobladores. Por eso en 120 pueblos de la Provincia somos el único banco, y en otras 44 localidades compartimos el lugar con el Banco Nación. Ese es el rol de nuestro Banco, ahí donde no hay otros, donde nos necesitan, ahí debemos estar y prestar el servicio público. Ahí sí podemos tener unidades no rentables.
En la ciudad de Buenos Aires el Banco debe tener un rol diferente, el institucional que corresponde, pero también el objetivo de hacer buenos negocios. En las delegaciones Puerto Madero, Recoleta, Express Beiró y Avda. Libertador 4040 se está absolutamente alejado de ese objetivo; se pagan altos alquileres, se incurren en elevados gastos administrativos, para un magro volumen de negocios. El Banco Provincia no está para subsidiar Puerto Madero, Recoleta o Avda. Libertador. Ahí, los bancos privados tienen sus clientes habituales, esos que no vienen a nuestro Banco para hacer negocios; nosotros sólo le cobramos los servicios que los privados no les cobran y el negocio lo hacen ellos. Nosotros estamos para abrir unidades de negocios en González Moreno, Barrio San José, Mar del Plata, Spegazzini, Ezpeleta, etc., como lo hemos hecho ahora y siempre, cerca de donde nos necesitan. Debemos concentrarnos en los lugares en que podemos hacer buenos negocios, o en aquellos en los que obligatoriamente debemos cumplir el rol de banca pública.
El caso de la Sucursal Nueva Pompeya es diferente. Hemos tratado de conseguir una nueva localización, sobre la Avenida Sáenz, o próxima, y no lo hemos conseguido. Su actual ubicación, que es mala comercialmente, y de alto riesgo por la inseguridad de la zona (recuerdo todavía hoy el estado de shock de los trabajadores de la sucursal que sufrieron un robo violento hace poco más de un año), tiene un altísimo costo de alquiler, u$s 6500 mensuales. Si se puede, la relocalizaremos, pero su actual emplazamiento no resiste un análisis serio.
La conducción del Banco siempre estará dispuesta a escuchar y analizar las propuestas que sirvan para cumplir más eficientemente nuestra misión. En particular, aquellas que nos propongan mejores negocios para el Banco, porque siempre debemos tener presente que de esos negocios pagamos gastos que nos permiten dar el servicio, entre ellos los sueldos de nuestro personal, cuya masa salarial este año superaran los 2000 millones de pesos.
Insisto, las propuestas serán siempre bienvenidas cuando sean hechas lealmente, desde la verdad, y sirvan para mejorar la situación de la Provincia y sus habitantes y del Banco y su gente.
Cordialmente,
Guillermo Francos