A doscientos años de la huÃda del virrey Cisneros ante el embate revolucionario de 1810, los trabajadores argentinos nos vemos atravesados a toda hora por la promoción de festejos oficiales difundidos en todos los medios, tratando de resaltar la importancia de nuestra independencia como nación y polÃticas de estado que empujan a profundizarla. Sin embargo, los que dependemos de nuestra fuerza de trabajo y de nuestro salario percibimos una realidad diferente que necesariamente debe llevarnos a reflexionar sobre nuestro presente e inmediato futuro para garantizarnos una vida digna y la de futuras generaciones.
Desde otra perspectiva, la defensa de nuestra soberanÃa e independencia la vemos diariamente en los miles de ciudadanos y trabajadores que luchan por defender su medio ambiente, sus condiciones y conquistas laborales, la salud, la educación, la fuente de trabajo, nuestra cultura.
Desde esta Comisión Gremial Interna, en la que resaltamos permanentemente la necesidad de un proyecto de sindicalismo diferente, sin ataduras a los gobiernos de turno, a la patronal, a las burocracias gremiales y promoviendo la democracia sindical, tomamos la bandera de la defensa irrestricta de la banca pública, y en nuestro caso particular, de nuestro Banco Provincia como sostén financiero del pueblo de la Provincia de Buenos Aires, con un rol de promoción social y económica, con objetivos diferentes a los de la banca privada (ávida únicamente de reproducir sus ganancias para repatriarlas a sus centrales en otras latitudes).
Nos resulta difÃcil festejar a los trabajadores del Bapro. Con el cierre de anexos y filiales argumentando "falta de rentabilidad" como en los ’90, y dejando zonas de alto flujo de dinero a la voracidad de la banca privada; con más de mil jubilaciones compulsivas en los últimos meses sin ingreso y reemplazo de empleados; sin un plan serio de recursos humanos para paliar la falta de cajeros, ayudantes de firma, jefes de área y funcionarios; el desmantelamiento paulatino de áreas de mantenimiento y técnicas...tercerizándolas; los problemas de un sistema informático heredado de Bicsa; la transferencia a sociedades del Grupo Bapro de operativas de estricta Ãndole financiera, abriendo la puerta para que convivan en un mismo ámbito de nuestras filiales empleados que a igual trabajo perciben bajos salarios y sin aportar a nuestros servicios sociales, como los contratados por Provincia Pagos (en especial el Call Center) y Promesa. Y tampoco las autoridades aprovechan esta oportunidad para atender la solicitud de reparación de actas incumplidas como las de falla de caja en dólares o rebaja salarial, que podrÃan equivaler a un salario, pero ni siquiera, aún, han contestado el pedido. Pasará el Bicentenario pero los trabajadores seguiremos buscando la reparación de lo adeudado.
Por eso te proponemos que este 25, los trabajadores del Provincia reflexionemos sobre el paÃs en general y en especial sobre la situación que atravesamos en nuestros lugares de trabajo, asumiendo el compromiso de comprometernos para que solidarios, unidos y participando, mejoremos nuestras condiciones laborales y seamos los artÃfices, como lo fueron generaciones de bancarios, de sostener y defender al primer banco en la historia del paÃs, para ponerlo definitivamente al servicio del pueblo de la Provincia de Bs. As. y asegurándole al paÃs la existencia en todo su territorio de una banca pública fuerte y solidaria.